Jueves 18 de Julio de 2024

UNIDAD N° 38

16 de julio de 2017

Suboficial Mayor Jorge Krohling, una vida de compromiso dedicada al Servicio Penitenciario Bonaerense

El Suboficial Mayor Jorge Krohling, atravesó momentos agradables y difíciles en la Unidad Nº2 de Sierra Chica. En sus 30 años de servicio compartió con sus pares el nacimiento de sus hijos, la
perdida de seres queridos y también haber sido rehén en el motín de la Semana Santa de 1996. En su último día de trabajo realizó un recorrido por los años vividos y dedicados al Servicio Penitenciario Bonaerense.

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Jorge se destaca por tener una voz fuerte con un tono ronco, una mirada alerta, una gran sonrisa, cabellera blanca, cuerpo espigado y un paso firme en su andar. Tiene 53 años, dos hijos y una nieta, prestó servicio como Penitenciario por 29 años en la Unidad Nº2 y meses en la cárcel de Batán.
Fue un empleado ejemplar, un compañero muy querido, rehén en el Motín de Sierra Chica y un comprometido colaborador con acciones solidarias. Su último día de trabajo estuvo colmado por despedidas con nostalgia y anécdotas. Se define como un   hombre apegado a las normas, respetuoso por sus superiores y con mucho humor.

Su interior queda al descubierto a partir de sus dichos: Lo que sentís cuando te vas es una dulzura muy especial, yo nunca creí que iba a llegar a estar vivo como para jubilarme, por la vida dura que tuve. Creí que me iba a morir antes del corazón. Dios me dio la suerte de jubilarme. Fue un placer haber trabajo en el Penal, quería ser policía y me anoté en el Servicio por mi vieja. Por eso hoy cuando me vaya, voy a brindar con ella. Con respecto a los diferentes momentos que vivió en la Unidad Nº 2 Jorge recordó que conocí a mucha gente que le gustó mi estilo de trabajo, traté
de ser el mejor compañero. Fueron años de aprendizaje.  
Uno aprende toda la vida. Compartís risas, llantos, tristezas, porque compartís todo el nacimiento de tu hijo, yo tengo una hija en el cielo, perdí una hija que sería mayor que mi hija Natalia que es Oficial del Servicio. El uniforme es una cosa, pero acá conoces personas, no legajos,
tenemos días buenos, malos, sufrimos decepciones, tenemos alegrías y
amarguras. Jorge prefiere no hablar del motín de 1996, sólo destacó me
llevo la alegría de haber salvado a mucha gente en un lío muy grande que hubo.
Su último día de trabajo empezó a las 5.30 de la mañana, cuando comenzó a prepararse para tomar el colectivo que lo dejaría en la puerta de la Unidad Penal. Tomé el colectivo porque quería tener la sensación de venir a trabajar como cuando fue mi primer día.

Antes de retirarse, recibió las dedicaciones y saludos de sus compañeros. Muchos abrazos, algunas lágrimas y sentidas palabras. Se siente una dulzura muy especial, me ahogo, porque soy un tipo sensible. Por ejemplo cuando a la salida me vaya, tome el colectivo y me haga la señal de la cruz, voy a dejar muchas cosas lindas. Me acuerdo de las cosas buenas, de los buenos momentos.
Aprendí a perdonar y así la vida es más llevadera. No me voy a olvidar que mis compañeros me ayudaron mucho cuando se incendió mi casa. Me voy a descansar, a aprender a disfrutar de mi nieta, hijos, mi vieja. Lo disfruté, pero ahora más. Voy a seguir ayudando a la gente de la calle, soy
socio de UNICEF, cuenta con brillo en los ojos y voz ronca.

         El Director de la Unidad Nº2 Prefecto Mayor Juan Francisco Piorno mencionó en la despedida hoy me toca ser el Director de la Unidad, pero al lado mío esta un hermano, un compañero y por sobre todo  un funcionario leal, fiel. En estos tiempos es difícil encontrar, con el retiro de Jorge tenemos una gran pérdida. Es el ejemplo de lo que tiene que ser un Suboficial Mayor. Los oficiales nuevos aprenden de los suboficiales con experiencia. Jorge podesmtener la tranquilidad que muchos han aprendido de vos. Te mereces el retiro obviamente, por todos los años que pasaste pero como decís `tu presencia hacía sentir que la espalda estaba cubierta´. En su momento a los compañeros que estuvieron en el Motín les hablé y traté de que estuvieran cómodos y Jorge siempre dijo que él se quería quedar en el Puesto de Entrada, ahí cuidando casa, te repito Jorge mil gracias.
En estos años de trabajo reconoce haber dado lo mejor en cada tarea.   Muchos de sus pares y superiores lo reconocen como un referente, un ejemplo sobre có o se debe trabajar y mandar en el Puesto de Entrada de la Unidad Nº2. Fui un filtro implacable, nadie pasaba sin identificación, destacó Jorge a la vez que se dirigía con una sonrisa hacia su querido Puesto de Entrada, donde permaneció firme hasta que llegara su relevo, cumpliendo su labor y tal como lo hizo cada día.

Producido en la Oficina de Prensa de la Unidad Penitenciaria N°2 Sierra Chica
Departamento de Prensa Complejo Penitenciario Zona Centro

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